La elección de carrera: universitarios y técnicos

Fuente: Imágenes de Google

Fuente: Imágenes de Google

Cuando se acaba la secundaria, muchos de nosotros no sabemos que pasará con nuestra vida académica, no sabemos si comenzar o no una carrera y cuando decidimos a regañadientes que sí, surge la pregunta: ¿qué estudiar? y de allí nacen los ¿cómo? ¿dónde? y ¿por qué?!; otros ya tienen su plan y otros se toman su tiempo, ese año sabático que algunos creen merecer luego de casi 11 años de escuela. La cosa es que cuando se decide cuál sera la carrera que nos hará llorar los próximos años, uno que otro nunca puede explicar de forma convincente a la famosa pregunta que los maestros hacen en el primer semestre ¿Y por qué decidiste estudiar esta carrera?

Es posible que muchos chicos y chicas de la secundaria ni siquiera saben a que se enfrentan eligiendo de un cúmulo de profesiones aquella que mas o menos parece adecuada para ellos. Por ejemplo: ¿Distinguirán todos los estudiantes las carreras con futuro, de las que no lo tienen de a mucho? Durante la elección influye no solo nuestro interés personal hacia determinada profesión, también está latente la presión de la familia, de los pares, los recursos económicos con los que se cuenta, la limitaciones que impone el mundo laboral, el desempleo, etc…Algunos chicos terminan decidiendo “x” carrera porque es lo mas rentable, otros porque es más fácil la inserción laboral, otros por que les apasiona y les parece hermosa, otros porque solo les gusta – así de simple-, otros porque no había mas nada que pudiera pagar, otros por salir del paso, otros eligieron una cosa que no es ni estudiar ni trabajar y otros…bueno, ya decidieron por ellos.

Al final de ese duro proceso solo existen los que eligieron “bien”, los que fracasaron parcialmente y los que son un desastre. Afortunadamente muchos de nosotros podemos decir que elegimos bien y estamos ahora en la lucha constante de abrirnos paso por un camino cada vez más intrincado. Los que eligen la universidad saben que luego de varios años de estudio, el cual implica más sacrificio para uno que para otros, nos encontramos frente a la realidad que nos ofrece la vida laboral, el más fuerte e inteligente es el que llega a la meta. Independientemente de si tuviste las mejores o peores notas en la universidad, la verdad es que sólo importa la fortaleza y la inteligencia. Sí…dos palabras que te hacen feliz si lo eres y triste si no.

¿Y por qué tener esas dos características te hacen valioso para las grandes empresas? ¿Acaso no hay muchas y hermosas oportunidades de trabajo que son fáciles de alcanzar sólo por el hecho de tener un titulo profesional? La respuesta es compleja:

El ser titulado profesional (al menos en un claustro universitario reconocido) no te hace más capaz que otros que no lo tienen, allí es donde entramos al problema de hoy. Cada día parece que hay mas oferta académica de cursos técnicos y tecnológicos y menos demanda de profesionales universitarios para ocupar los bonitos puestos de algunas empresas… y bueno, no es que esté del todo mal, de otra forma qué oportunidad tendrían los egresados de carreras técnicas y tecnológicas de abrirse paso en el mundo laboral y mejorar su calidad de vida? Todos tenemos derecho! y además, pensemos positivo…existen cargos creados para profesionales universitarios que jamás podrían ser ocupados por un técnico.

Sí, seamos positivos, esto nunca va a pasar, pero ¿Que hay de los egresados de carreras técnicas y tecnológicas que ya están reemplazando la mano de obra del profesional universitario? Posiblemente algunas empresas estén mas interesadas en incrementar la productividad y lo mejor a un bajo costo, un técnico o tecnólogo está formado con un poco de teoría y más de práctica, lo capacitan para realizar trabajo operativo con eficacia y eficiencia, y es de saber que sus salarios, en su mayoría, son inferiores al de un universitario titulado.

En cambio el trabajo de un profesional es más complejo, implica observación, análisis critico, contraste de teorías, aplicación de metodologías, investigación, y todo lo demás que nos enseñan en 5 años o más de estudio de una ciencia y lo cierto es que no todas las empresas valoran este conocimiento, y no solo en el sentido de lo económico…

Por si fuera poco este desplazamiento, de lo profesional a lo técnico, nos encontramos otro aún peor. Trataré de ilustrarlo según lo que a mi atañe: recientemente (buscando ofertas laborales en las portales de empleo colombianas) he notado como cada vez la labor del Psicólogo se asocia a tareas más administrativas que humanas. En lo referente a las empresas (y más a las de servicios temporales) la meta es reclutar, evaluar y seleccionar el mayor numero de candidatos posibles porque las necesidades de los clientes deben ser satisfechas en el menor tiempo posible sin que afecte los indicadores y por ende la productividad de la empresa. Entonces todo parece reducirse a un trabajo mecánico y operativo, que incluso podría ser llevado a cabo por un Administrador o un Ingeniero industrial con énfasis en Gestión del Talento Humano, este es el otro desplazamiento. Irónico!, yo digo, cada quien con su cada cual, la Psicología con lo suyo y lo demás con lo demás.

Para finalizar, basta con preguntarnos ¿Quien lo permite?. La respuesta siempre será la misma: nosotros mismos. Sigo con el ejemplo de mi profesión, en el quehacer nos olvidamos de los tres saberes: el saber, el saber hacer y el saber ser, nos ponemos en modo automático ajustándonos a las solicitudes de los empleadores, no somos fuertes, no somos inteligentes, simplemente somos como otros quieren que seamos, y por eso nunca llegamos a la meta, al éxito. No importan las notas, ni la experiencia, ni el elogio de tu jefe porque superaste tu indicador, ni siquiera importa si eres profesional o un técnico, lo que importa es que seas capaz de mantenerte firme en tus decisiones, en tu convicción, ser fuerte para que nadie te obligue a tirar al traste tus ideas, mejoras o cambios, e inteligente para darte cuenta que lo hagas hoy en tu profesión, reflejará todo lo que serás mañana.

Se que me quedo corta en relación a todo lo que trate de escribir hoy, que hay mucho trasfondo y tela por cortar. Sobre todo en lo referente a mis dos últimos párrafos, valdría la pena ahondar en el problema de ser Psicólogo en este país, ese sería todo un tema de opinión para un próximo post. Hay muchas pensamientos en la mente, ideas enredadas que escucho gritar, y también hay muchas certezas, realidades que se ven desde distintos puntos de vista y se comparten con otros, eso es lo emocionante de escuchar, escribir y leer.

Syne Mn.

Anuncios

Espacio para comentarios: aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s