¿A la mierda?

Hace un par de días un pensamiento intenso se apoderó de mí luego de ver un mensaje que una novia escribió para su novio en Facebook, en el cual básicamente ella mandaba a la mierda a todo aquel que no le gustará su relación.

Luego pensé en todas las relaciones que conozco, todos (me incluyo) hemos mandado a ese mismo lugar (aunque no con las mismas palabras) a personas y a cosas que esas personas dicen algo acerca de la relación. Lo que tú sabes pero no quieres reconocer es que de hecho algunas de esas personas hablan con un poco de razón, pero es simple, y es que “¡No te importa!”.

Lo siguiente que pensé fue: “no se si está bien que mandes a la mierda a las personas que te quieren para bien o para mal…pero definitivamente mandar a la mierda tus mas anhelados sueños por una persona”…eso no creo que esté bien. ¿Es tú caso?

¿Se puede abandonar un gran sueño sólo porque no ves cómo esa persona puede entrar en ellos? ¿No crees acaso que ambos pueden tener sueños distintos y quizá no sea necesario volar amarrados para lograrlos?

Si no has sabido responder estas preguntas y por el contrario te ha causado conflicto pensar en ellas, puede que estés dependiendo de tu pareja un poquito más de lo saludable. Cuando llegas al Psicólogo por alguna razón y te pregunta sobre tu pareja, la siguiente pregunta que hace es: ¿y crees que haya “cierto grado” de dependencia de ti hacia él (ella)?. Siempre es difícil responder.

No reconoces ser dependiente hasta que te encuentras tan agotado, tan vació, tan angustiado por tu relación y por el otro, no te identificas hasta que que lees un articulo por Internet o en una revista o hasta que luchas contra ti mismo y contra los demás (quienes parece que lo supieran con solo verte). No lo comienzas a aceptar hasta que te escupe en la cara o te atropella y te deja fracturado. 

Quiero llegar a un punto y para eso vamos a hablar un poquito acerca de la “necesidad”. Todos tenemos necesidades, algunas fisiológicas como comer, dormir, defecar, orinar, deben ser satisfechas para asegurar la salud y la superviviencia. Otras más ligadas a la satisfacción de lo emocional como el amor, el afecto, la afiliación o pertenencia son más complejas porque no sólo dependen de nosotros, también implica a otros, implica interacciones que bien se dan o no. Finalmente, según Maslow, tenemos necesidades de reconocimiento y de autorrealización, relacionadas íntimamente con el “autoestima”, esa que define quienes somos y cuánto podemos llegar a amarnos.

Hay un patrón en las relaciones de personas dependientes, casi siempre se enamoran de personas cuyas necesidades no están o no fueron satisfechas. Así, hay quienes se enamoran de personas con carencias afectivas y sociales, personas que cuentan con muy poco apoyo de sus familias o que crecieron en ambientes hostiles y negligentes...por lo que tienen vacíos que necesitan ser llenado por alguien más.

Si tienes un vaso vacío y lo llenas mientras no estás viendo o prestando atención, comenzará a rebosarse y el agua caerá y se desperdiciará. Pues eso mismo pasa con el amor desmedido, cuando por fin comiences a observar estarás tan cansado, agotado y más vacío que antes.

Lo que es cierto, es que las personas dependientes lo son porque también tienen necesidades insatisfechas y sobre todo, porque se tiene esa creencia de que el amor “desmedido” es curativo. Tienen ese complejo de “mamá gallina” que te incuba bajo su trasero, te da calor, te protege y te cuida, cacareando detrás de ti. Siempre hay un  afán de protección, de mantener bajo las alas porque el mundo es peligroso.

Por alguna razón necesitas que otros te necesiten, eso te hace sentir bien, pleno, suficiente y de alguna manera compensa lo que te falta. En ese afán de proteger, quemas tus propias defensas, gastas toda tu energía, pierdes cada vez más tu autonomía, causas malestar en el otro, y por si fuera poco, deterioras tu salud en general.

Muchas personas dependientes cuentan con esa “mala suerte” de tener una pareja que no se deja ayudar, no permite intromisiones y a cambio de ceder, le gusta luchar por si solo! En el mejor de los casos, se da cuenta de que tienes un problema y te ayuda a ser mejor. En el peor…es un aprovechado(a). También se dan los casos en que ambos son dependientes del otro, yo le llamaría “simbiosis enfermiza” y ¡démosle la bienvenida al caos!

No puedo decir que alguien dependiente en los extremos pueda dejar de serlo, tampoco puedo decir que nunca vas a necesitar a tu pareja. Pero sí estoy convencida de que toda relación nace de una necesidad o las crea. Todo lo que signifique movimiento está mediado por una necesidad, por una motivación de satisfacer.

Necesitar no es malo, nunca nada está totalmente satisfecho…lo malo son los extremos. Si alguna vez sientes que estás dando demasiado, tanto que te estas quedando sin nada, detente un momento y visualízate, despójate de la venda que te hace mandar todo a la mierda y luego es mucho más fácil aceptar para poder reconstruir. Aceptarlo es el primer paso para dar un paso atrás, lo cual no siempre significa retroceder.

Aclaratoria: Este post no va en contra de alguien en especial, cada cosa que escribo en mi blog corresponde a pensamientos que se extienden mas que otros, que se encuentran o se enredan entre sí. No son una verdad absoluta, ni siquiera se acercan a una verdad, pero tampoco son mentiras (de acuerdo, algunas cosas son fantasías otras tal vez no). Lamento el titulo pero no sabia que otro ponerle. 

Relacionado: Amar sin apego

Syne Mn. 

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